
Portada: ilustración conceptual generada con IA.
En la lista Hurun publicada hoy, Zhang Yiming figura con una fortuna de 670.000 millones de yuanes y Liang Wenfeng, con 280.000 millones. Uno vuelve al primer puesto; el otro debuta directamente en el séptimo. Los separan 390.000 millones de yuanes. Lianhe Zaobao vincula este salto patrimonial con el avance de la IA.
Si me preguntan quién tendrá más dinero dentro de tres años, mi voto es para Liang Wenfeng.
La razón puede parecer extraña: es quien parece tener menos prisa por ganar el dinero que ya está a su alcance.
Para entender la fuerza de Zhang Yiming basta con coger el móvil. Vídeos en Douyin, miniseries en Hongguo, una consulta a Doubao. Fuera de China, también está TikTok. Entretenimiento, compras, tareas cotidianas: ByteDance siempre encuentra una entrada para atraer al usuario, mantenerlo ahí y conectar después la publicidad y el comercio electrónico.
En junio, las aplicaciones de ByteDance ya sumaban el 40,1 % del tiempo total de uso de las 50 principales aplicaciones de China. Los algoritmos de recomendación le ayudaron a ganar la etapa anterior. Los grandes modelos le ofrecen nuevas oportunidades.
Liang Wenfeng ha elegido otro camino.
Lo que más me llama la atención del acta de una reunión con inversores filtrada en julio es su insistencia en la contención. Según National Business Daily, que verificó el documento con una institución inversora participante, el encuentro tuvo lugar en mayo. Liang delimitó el rumbo con claridad: dedicarse únicamente al camino hacia la AGI, la inteligencia artificial general. Los productos para consumidores y empresas, y los ingresos que generen, deben servir a ese objetivo.
Mientras otros se esfuerzan por demostrar cuánto puede ganar un negocio, él se pregunta primero si merece quitarle tiempo a la investigación. Puede dejar pasar una oportunidad, aunque esté delante de sus ojos.
Al hablar de precios, el acta recoge que Liang toma como referencia recuperar el coste de los equipos en unos diez meses, sin seguir subiendo las tarifas. Abrir los modelos, facilitar su uso y conservar una rentabilidad razonable: quiere hacer compatibles esas decisiones. Al publicar su información, el diario aún no había recibido respuesta de la empresa. Pero esa manera de elegir encaja con el rumbo que DeepSeek viene mostrando.
En febrero de 2025, DeepSeek ya mencionaba expresamente la exploración de la AGI en su anuncio de la semana de código abierto en X. El 17 de octubre de este año, la presentación de su nuevo modelo volvía a insistir en lo mismo: más capacidad y menos coste por tarea.

Imagen de la publicación de DeepSeek en X del 17 de octubre, obtenida de la misma presentación en su web oficial. Los datos proceden de las pruebas de DeepSeek.
Así entiendo ese camino: hacer que la inteligencia sea cada vez más barata, cotidiana y accesible, como el agua o la electricidad. Si llegamos a ese punto, muchas aplicaciones actuales tendrán que replantearse cómo funcionan.
ByteDance también desarrolla modelos fundamentales, por supuesto. Pero un gran imperio comercial tiene demasiados negocios que atender y demasiadas cifras de crecimiento que justificar. Lo que más confianza me da en Liang es su disposición a dedicar, durante mucho tiempo, lo mejor de su energía al mismo problema difícil.
Ante una oportunidad lo bastante grande, quien se concentra por completo y lleva su trabajo hasta el límite puede dejar muy atrás a los líderes.
Una declaración de ideales no va a cerrar una brecha de 390.000 millones de yuanes. Para superar a Zhang en tres años, Liang tendrá que convertir un avance técnico en un valor comercial considerable. Y su patrimonio personal dependerá también de la valoración de la empresa y de la participación que conserve.
Pero acepto esa apuesta. A veces, los negocios más rentables del pasado son precisamente los que cuesta demasiado abandonar para dar el siguiente paso.
En el Yangtsé, las nuevas olas empujan a las que van delante. De cara a 2029, apuesto por Liang Wenfeng, el que pone la AGI en primer lugar.