El perfil público “National Network Debunking” publicó un artículo ese mismo día para aclarar: la información que se difunde recientemente de que “se prohíbe a los maestros usar IA para preparar lecciones” es un malentendido. La causa del problema es que ciudades como Shandong, Yunnan y Heilongjiang han emitido documentos que establecen requisitos más detallados para el uso de herramientas de inteligencia artificial por parte de los maestros. Sin embargo, algunos medios de comunicación han interpretado erróneamente “uso regulado” como “prohibición total”. Como resultado, en internet aparecen afirmaciones como “el uso de IA para preparar lecciones será investigado”, lo que hace que muchos maestros de primera línea se pregunten: ¿seguirán podiendo usar la IA para preparar lecciones?
Lo que se marca son líneas auxiliares y alternativas, no son herramientas prohibidas
El número de desmentido explica claramente el núcleo de la política: el punto clave siempre es “fomentar su uso, evitar el abuso” – se promueve que los maestros utilicen la IA para reducir carga y mejorar la eficiencia, al mismo tiempo, se establece una distinción entre “asistencia” y “reemplazo”. A nivel nacional, el Comité de Orientación Especializado para la Construcción del Equipo Docente del Ministerio de Educación publicó en noviembre de 2025 “Directrices para la Aplicación de la Inteligencia Artificial Generativa por Maestros (Primera Edición)”, orientando a los maestros a “usar, aplicar y aprovechar bien” la IA en su enseñanza, y incluye 30 casos de aplicación específicos. A nivel local, desde 2025 varias provincias también han seguido los pasos correspondientes. Aunque algunos documentos se denominan “plan de acción”, otros “esquema de orientación” o “marco de cultura”, su objetivo es muy similar: fomentar el uso razonable y prohibir la sustitución excesiva.
En última instancia, la política considera que la IA es un medio auxiliar para la enseñanza, no un sustituto del profesor. Mientras la responsabilidad del diseño de la enseñanza siga en manos de los profesores, la IA es una ayuda legal. Las direcciones específicas en cada lugar son “cómo regular su uso”, y no “si deben prohibirse o no”. La interpretación de “prohibir el uso de la IA para preparar clases” es una solución uniforme que no solo contradice la intención real de la política, sino que tampoco ayuda a los profesores a adoptar las transformaciones tecnológicas.