OpenAI ha anunciado la apertura total de la API de decisiones (Decisions API). Esta interfaz está construida sobre GPT‑6 Luna y dedica la inteligencia del modelo específicamente a preguntas con "respuestas acotadas": ayuda a aplicaciones y agentes a emitir juicios casi en tiempo real a partir de texto, imágenes y datos estructurados. Dicho de otro modo, no está pensada para la creación abierta, sino especializada en escenarios donde el rango de respuestas está claro y hay que decidir con rapidez.
Lo más llamativo es cómo se factura. La API de decisiones cuesta 0,1 dólares por millón de tokens de entrada (unos 0,67 yuanes), y las entradas que aciertan en la caché bajan aún más, a 0,01 dólares por millón de tokens (unos 0,067 yuanes). La clave es que solo se cobra por los tokens de entrada; los tokens de salida son gratuitos: cuanto más largo sea el resultado del juicio, más beneficia al usuario. OpenAI reveló que equipos internos ya están integrando esta API en productos y flujos de trabajo de negocio.
Diez veces más rápido y con mayor capacidad
En cuanto al rendimiento, la compañía oficial indica que su velocidad de respuesta es hasta 10 veces superior a la de invocar GPT‑6 Luna mediante la API Responses. Desde la beta pública hasta ahora se han ido añadiendo novedades: integración nativa con GPT‑Live, caché de prompts para reutilizar el contexto y soporte de residencia de datos de inferencia en Estados Unidos y la Unión Europea.
La libertad para los desarrolladores también se amplía. Ahora es posible enviar entradas JSON nativas directamente, incluir imágenes en las instrucciones del problema y enviar hasta 400 preguntas por solicitud: el doble del límite anterior. La latencia sigue optimizándose y ya se ha ampliado la capacidad de servicio en varias regiones de Asia. Estos ajustes apuntan a una misma señal: OpenAI quiere llevar la capacidad de Luna del "chat" a la implementación a escala de "decidir por ti".