Gartner realizó entre abril (4) y mayo (5) de 2026 la «Encuesta a CEOs de Gartner 2027», entrevistando a 203 CEOs y altos ejecutivos de empresas de todo el mundo. El resultado revela una realidad incómoda: el 44% de los líderes encuestados tiene dificultades para demostrar a accionistas y partes interesadas el retorno financiero que aporta la IA. Sin embargo, no poder explicar el retorno no significa que vayan a retirarse: al contrario, prefieren apostar sus fichas de IA y tecnología por el rediseño de las operaciones y el crecimiento empresarial.
La inversión no disminuye, pero el retorno es difícil de demostrar
Esto no apagó su entusiasmo. El 75% de los encuestados planea aumentar la inversión tecnológica, y el 62% sitúa los ingresos y el crecimiento del negocio como la primera prioridad estratégica. La tecnología ya no es una herramienta de backstage: el 80% de los CEO afirma directamente que la tecnología en sí misma se ha convertido en la estrategia, convirtiendo las decisiones al respecto en un asunto central para el crecimiento y el rumbo.
Pero la contradicción está a la vista: por un lado invierten dinero, por otro no logran demostrar el retorno. Más urgente todavía es el impacto externo. El 93% de los encuestados prevé que, hacia 2027, la volatilidad económica tendrá un impacto alto o moderado en los objetivos estratégicos de la empresa; el 79% teme los conflictos persistentes y el 77% está alerta ante un impacto equivalente de la industrialización de la IA. Sin embargo, la preparación para responder a estas tres presiones es de apenas el 24%, el 11% y el 20% respectivamente: la preparación claramente no está a la altura de las expectativas.
Con solo mejorar la eficiencia no basta; hay que transformar el modelo operativo
Los CEO también son conscientes de que depender únicamente de que los empleados usen la IA para elevar su productividad individual no produce un balance financiero brillante. El 63% considera que, hacia 2027, rediseñar fundamentalmente el modelo operativo será la jugada clave para acelerar la materialización de retornos tangibles de la IA; el 52% aboga por desplegar activamente agentes de IA como si fueran “empleados”; y el 47% tiende a liberar y reasignar capital mediante reestructuraciones empresariales de gran envergadura.
En otras palabras, la contabilidad de la IA debe pasar de la “eficiencia de herramientas” a la “reestructuración organizativa”. Cuando casi la mitad de los líderes todavía no sabe explicar el retorno de la inversión, esta encuesta de Gartner quizá nos recuerda: la verdadera pregunta para las empresas no es si adoptar o no la IA, sino si se atreven a remodelar todo su enfoque por su causa.